Entonces, Jesús se vuelve a aparecer al grupo y Tomás obtiene las pruebas que buscaba.
Ahora, fijémonos en los detalles que rodean la escena:
– Para encontrar a Jesús Resucitado es necesaria la comunidad, el grupo de creyentes, porque nadie cree en solitario.
– Pero la fe es también personal, nadie puede creer en lugar de otro, es una adhesión individual e íntima a Jesús, con el que nos encontramos porque él viene a nosotros.
– El encuentro con Jesús hace brotar la oración desde el fondo del corazón, no deja a nadie indiferente.
– Por último, Jesús reconoce que la fe auténtica no viene de ‘verlo físicamente’ sino de poder encontrarse con él a través de la muchas formas en las que él se manifiesta: En la comunidad, en la oración, en el servicio a los pobres, en el amor de lo que nos rodean, en su Palabra, en las circunstancias de la vida… «Dichosos los que creen sin haber visto.»
¿Comparto la fe y la vida con mi comunidad cristiana o simplemente estoy?
Juntos no dejaremos de buscarte.
Juntos caminaremos hacia delante en la vida.
El explorador había regresado junto a los suyos, que estaban ansiosos por saberlo todo acerca del Amazonas. Pero ¿cómo podía él expresar con palabras la sensación que había inundado su corazón cuando contempló aquellas flores de sobrecogedora belleza y escuchó los sonidos nocturnos de la selva? ¿Cómo comunicar lo que sintió en su corazón cuando se dio cuenta del peligro de las fieras o cuando conducía su canoa por las inciertas aguas del río?
Y les dijo: «Id y descubridlo vosotros mismos. Nada puede sustituir al riesgo y a la experiencia personales». Pero, para orientarles, les hizo un mapa del Amazonas.
Ellos tomaron el mapa y lo colocaron en el Ayuntamiento. E hicieron copias de él para cada uno. Y todo el que tenía una copia se consideraba un experto en el Amazonas, pues ¿no conocía acaso cada vuelta y cada recodo del río, y cuán ancho y profundo era, y dónde había rápidos y dónde se hallaban las cascadas?
El explorador se lamentó toda su vida de haber hecho aquel mapa. Habría sido preferible no haberlo hecho.
Cuentan que Buda se negaba resueltamente a hablar de Dios. Probablemente sabía los peligros de hacer mapas para expertos en potencia.
Anthony de Mello